Los creadores emergentes que participaron en el programa MAMI Select: Filmed on iPhone de este año, impulsado por la Academia de Cine de Bombay (MAMI en inglés), aprovecharon todo el poder del iPhone 17 Pro Max para desarrollar cortometrajes con lenguajes cinematográficos distintivos.
“Hoy, el cine es sinónimo de visión. Y el iPhone hace posible que cualquier persona con una voz fortalecida pueda crear algo significativo”, afirma el escritor y director Sriram Raghavan, cuya película Andhadhun, estrenada en el año 2018, es una de las más reconocidas de la década pasada.

En esta edición, Raghavan se desempeñó como mentor junto con otras personalidades destacadas de la industria, como Chaitanya Tamhane, Dibakar Banerjee y Geetu Mohandas, elogiadas en los Premios Nacionales de Cine de la India, los Premios de Cine de Asia, el Festival Internacional de Cine de Venecia y el Festival de Cine Sundance, entre otros. Al grabar sus cortos, los cineastas Shreela Agarwal, Ritesh Sharma, Robin Joy y Dhritisree Sarkar aprovecharon el sistema de cámaras pro, las capacidades de video de calidad cinematográfica y las funcionalidades avanzadas del iPhone 17 Pro Max, además de contar con la ayuda de la MacBook Pro con chip M5 y el iPad Pro con chip M5. Mira los cuatro cortometrajes en el canal de YouTube de MAMI.
“Las posibilidades que ofrece el iPhone, en términos de coreografía, movimiento y facilidad de acceso, están redefiniendo nuestro arte”, explica Tamhane, cuyas obras Court (2014) y The Disciple (2020) fueron reconocidas en el Festival de Cine de Venecia. “Nos ayuda a desafiar la idea de lo que puede ser una película”.
El año pasado, Seeing Red superó el millón de espectadores en YouTube y Kovarty fue elegido como Mejor Corto en el Festival Internacional de Cortometrajes de Bangalore, dos razones que llevan a Shivendra Singh Dungarpur, director del Festival de Cine MAMI de Bombay, a creer que el programa tiene un efecto dominó. “El hecho de que estas películas hayan sido grabadas con un iPhone ha servido de inspiración para que cientos de personas se animen a filmar cortos”, afirma. “Está creando una nueva generación de cineastas”.
Cuatro artistas aprovechando diferentes aspectos del iPhone 17 Pro
Dhritisree Sarkar y el zoom
Dhritisree Sarkar, académica especialista en género y desarrollo, incursionó en el cine luego de dejar el mundo de la economía. “En vez de trabajar en una tesis sobre el comportamiento cotidiano de las personas, cuento la misma historia pero en un formato diferente”, explica.
Su primer cortometraje, Chhaddonam (Pen Name), grabado con un iPhone 7 durante la pandemia del COVID, fue adquirido por MUBI. “La accesibilidad es esencial para cualquier principiante”, afirma. “Simplemente tomas tu teléfono y grabas la historia que quieres contar”.
Su nueva obra, Kathar Katha (La Historia de Katha), cuenta la historia de una presentadora de noticias que es diagnosticada con una extraña enfermedad que anula progresivamente los orificios de su cuerpo, una premisa que surgió a partir de un momento personal. Sarkar recuerda estar mirándose al espejo cuando tuvo un pensamiento inesperado: ¿había estado en silencio por tanto tiempo que su boca se estaba cerrando?
Durante las pruebas, en las que se utilizaron prótesis para cerrar los ojos y la boca de la actriz, Sarkar aprovechó la app Blackmagic Camera con Tentacle Sync para transformar el iPad Pro en un monitor. El equipo se quedó en silencio al revisar las tomas en primer plano. “La protagonista transitó un recorrido tan emocional al ser despojada de sus sentidos”, recuerda Sarkar. “Cuando vi la grabación, estaba segura de que estos sentimientos traspasarían la pantalla”.
Shreela Agarwal y la captura de datos en ProRes RAW
“Pusimos a prueba el iPhone 17 Pro Max de una manera muy singular”, afirma Agarwal. Con la captura de datos en ProRes RAW, el equipo logró aplicar el estándar ISO en la etapa de posproducción. Este códec de alto rendimiento ofrece una gama más amplia de colores con un nivel mínimo de procesamiento inicial. Su rango dinámico más extenso le permitió al equipo recuperar detalles en escenas oscuras, para lograr imágenes mucho más brillantes y nítidas en comparación con lo que podían observar con sus propios ojos en el set. Los ajustes de tonos y el balance de blancos permitieron hacer más homogéneos los colores de las luces en las calles para que conservaran un aspecto natural.
La calidad del sonido, fundamental
Ya sea que esté filmando mientras desafía las olas del Mar Arábigo o rodeado del caótico carnaval de Goa, Ritesh Sharma considera que el diseño de sonido es fundamental. La funcionalidad Mezcla de Audio del iPhone 17 Pro Max le permite anular los sonidos que necesita, seleccionando los ruidos del viento y de fondo para crear un ambiente sonoro milimétricamente detallado.
“Me sentía como un estudio móvil”, explica. “Durante la preproducción, grababa lo que escuchaba con los micrófonos integrados del iPhone, y luego transfería los archivos y los editaba directamente en la MacBook Pro”. En el set y durante la posproducción, el equipo también utilizó Sidecar para convertir el iPad Pro en un segundo monitor donde revisar las ediciones.
Edición de elementos con el modo Acción
En sus inicios como cineasta, Robin Joy recuerda su grupo de teatro local en Kerala. “Después de ver las películas de Werner Herzog y Giuseppe Tornatore, me di cuenta de que ser algo excéntrico al contar historias no tiene nada de malo”, admite Joy, graduado del Instituto Indio de Cine y Televisión, quien se desempeñó como director adjunto y dialoguista en All We Imagine as Light, galardonada con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes de 2024.
Gracias a su cámara de vapor, el iPhone 17 Pro Max funcionó sin inconvenientes a lo largo de las prolongadas jornadas de grabación. El modo Acción permitió garantizar la estabilidad de los cuadros, aun cuando el equipo luchaba por mantener el equilibrio en una barcaza en medio de un lago mientras grababa. Y la MacBook Pro mantuvo el ritmo durante todo el rodaje e incluso durante la etapa de posproducción. La eficiencia energética del chip M5 permitió hacer frente al ambicioso plan de editar líneas de tiempo de gran tamaño en 4K, en vez de trabajar con archivos proxy más pequeños.
La toma más ambiciosa de Joy (la imagen del ángel desplegando sus alas y volviendo al cielo) llega hacia finales de la grabación. “Nos dijeron que llevaría tres meses”, afirma. “Y sólo tardamos tres semanas”.
Esta diferencia fue posible gracias al seguimiento de máscaras impulsado por IA en Adobe Premiere Pro, que le permitió a Joy editar a la perfección el personaje mejorado con prótesis en la escena. Gracias a los Neural Accelerators del GPU en la MacBook Pro, el enmascarado de objetos se ejecuta localmente en el dispositivo, lo que acelera significativamente el seguimiento y rendimiento de IA.